Mostrando entradas con la etiqueta comunicación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta comunicación. Mostrar todas las entradas

26 julio 2007

La verdad de las noticias

Hoy en día vivimos pegados a los medios de comunicación y a los medios digitales de producción de la información, puesto que gracias a la globalización los sucesos se conocen en un breve espacio de tiempo. Las noticias se producen a una velocidad espamosa, se escriben a una velocidad increible, y las Agencias de Noticias las conocen y las cuelgan en sus dominios para que todo aquel que ha pagado el precio para consultarlas pueda utilizarlas en sus versiones informativas, tanto escritas, digitales o audiovisuales.

La industria de la información conoce prácticamente todo lo que ha pasado en el mundo en tiempo record... Pero luego llega la selección. Evidententemente un medio de comunicación con una tirada y un número limitado de páginas no puede dar toda la información que se produce en un día. Por eso se elige... Y las elecciones se hacen según la política del medio, los lectores a los que se dirige, y la información que, en resumidas cuentas, sabe que va a interesar más a la gente, y que, por ende, va a vender más.

No se trata, como he oído últimamente, que el medio de comunicación se dedique a manipular al lector medio, sino que el espacio y el tiempo son finitos, mientras que la producción de noticias es ingente, y no se puede poner todo ni contar todo. Es técnicamente imposible. Un periódico como cualquier otro medio de comunicación tiene unos intereses que debe velar. No es menos cierto que se pueden, a posteriori, hacer valoraciones morales acerca de sus intereses. Pero criticar a los medios de comunicación por no presentar toda la realidad tal cual se está dando es absurdo, descabellado y de personas que no comprenden cuál es la realidad a la que se enfrentan los profesionales de la comunicación en su trabajo diario.

Por esto, la objetividad en la información no es algo perdido ni ignorado, sino que dada la cantidad de información que hay no se puede prestar atención a todo. Y esto no es falta de objetividad, sino falta de tiempo y espacio. La objetividad es otra cosa en lo que se refiere a su aplicación a la información. La realidad es como es y no se puede contemplar todo.

19 febrero 2007

Relaciones entre Aristóteles y Wittgenstein

"Y el punto de partida para reconocer todos los argumentos de esta clase no es exigir que el adversario reconozca que algo es o que no es (pues esto sin duda podría ser considerado como una petición de principio), sino que significa algo para él mismo y para otro; esto, en efecto necesariamente ha de reconocerlo si realmente quiere decir algo; pues si no, este tal no podría razonar ni consigo mismo ni con otro. Pero, si concede esto, será posible una demostración, pues ya habrá algo definido."

Aristóteles
Libro IV Metafísica


"El significado de una palabra es su uso en el lenguaje. En otras palabras, las palabras significan lo que significan porque las usamos como las usamos."

L. Wittgenstein
Investigaciones Filosóficas


En este famoso pasaje de la Metafísica aristotélica el Estagirita defiende la validez del principio de no-contradicción como un recurso necesario para poder dialogar y demostrar, de igual forma, la validez del propio principio. Si entre los hablantes el lenguaje no tiene significado entonces no hay comunicación, no hay nada. Por ello, el principio de contradicción permite hablar, porque en cuanto se emite una palabra ya se encuentra regida por el principio y solamente podrá significar una cosa.

Wittgenstein aparece aquí como la concreción de esta idea. Sostiene, como se ha leído, que las palabras significan lo que significan según el uso que hagamos de ellas, y dentro de una comunidad lingüística podrá haber comunicación y diálogo siempre y cuando el significado que cada hablante dé a las palabras sea el mismo que el que el oyente les adscriba. Si resulta que no somos capaces de saber de qué estamos hablando usando las palabras de una misma lengua nos hemos convertido en extranjeros los unos para los otros.

Es curioso porque parece que vivimos en un mundo de este tipo. Creemos comunicarnos pero realmente no lo hacemos porque el significado concreto de las palabras se ha perdido, y cada uno las utiliza de la forma que más le agrada. El amor por el buen uso de las lenguas ha desaparecido, y con ello estamos matando uno de los rasgos que conforman nuestra identidad cultural. El lenguaje se convierte así en un arma de doble filo usado en cualquier frente de una forma utilitarista y egoísta.

Solo el buen hacer de una población preocupada por el tesoro que conforma el significado de sus palabras y la belleza de sus expresiones puede lograr que el lenguaje sea utilizado con el cariño y dedicación que se merece, porque si perdemos el significado y el uso de nuestras palabras ¿Cómo nos comunicaremos?

03 octubre 2006

Identidades virtuales

Hace unos días, en una de las primeras clases que han logrado que yo ponga en marcha este blog, se presentó un concepto que, aunque ya conocido por mí, logró que pensase un poco más sobre su significado y sus implicaciones. El concepto en cuestión era el de "identidad virtual".

El profesor hablaba de la facilidad con la que hoy en día se puede encontrar información sobre casi cualquier persona a traves de internet; una sencilla búsqueda en el google puede arrojar resultados inesperados sobre un hombre o mujer cualquiera. La idea que este profesor tenía en mente era la de meternos en la cabeza la importancia de construir una buena identidad digital puesto que algún día alguién nos buscaría, nos encontraría y lo sabría todo sobre nosotros.

Hasta aquí todo parece normal, es reciente en nuestra cultura, pero casi toda la información es pública y las formas de acceder a ella son variadas. La identidad digital se preseta como una nueva "máscara" que hay que cuidar y cultivar, nuestro futuro puede depender en gran parte de lo que un empresario pueda leer sobre nosotros en la web.

En la era actual, la era de las comunicaciones... la era digital
una página web, un blog, un espacio de msn, etc... se convierten en espejos de presentación que mejoran nuestro aspecto digital, siempre y cuando se cuiden de la forma adecuada.
Sin embargo, un posible problema es el falseamiento que uno puede hacer de su identidad digital, es mas, la idea de tener un sinfin de identidades digitales en las que apoyarnos se hace deseable. La sociedad humana siempre critica y aprueba a las diferentes personas que entran y salen de su vida, tanto pública como privada. En unos tiempos en los que la vida de las personas es lo que más se comenta... el recurso a una identidad virtual alterada permite escapar a la prisión cotidiana de la realidad. Todo el mundo puede convertirse en un ser que realmente no es. Todo el mundo puede cambiar quién y qué es, pero... ¿a qué precio?